miércoles, 9 de diciembre de 2009

PEDROUZO - SANTIAGO DE COMPOSTELA

18/9/09




Son las 7 de la mañana, la temperatura es agradable, y la alegría de llegar a la Meca cultural tonifica el ánimo. El peregrino siente algo extraño hasta que se da cuenta que dejó olvidado en la habitación el baston, el compañero inseparable, que le fue marcando dia a dia el compás. Lo había adquirido en O Cebreiro. Los peregrinos transmiten parte de su personalidad en el modelo de baston, en el que se apoyarán en sus trayectos. Los creyentes, que prioritariamente conciben el Camino desde un perfil ascético - contemplativo, prefieren el cayado, una talla alargada e irregular y que tiene una cierta similitud con el váculo de los obispos. El simple garrote es para el peregrino que vive el Camino con impulso desafiante. El peregrino de espíritu deportivo y entrado en años, recurre al bastón "trekking" de aluminio, especifico para escaladores. Otros prefieren las manos libres, renuncian al punto de apoyo, y marcan el ritmo con sus brazos. Nuestro peregrino ha optado por un bastón de altura media, acabado, con base metálica, que marque el ritmo con precisión. El camino como cultural racional. Para él no es un ejercicio de ascetismo, ni de mística, ni de senderismo. Es una genuflexión ante la historia, un ejercicio de introspección por las rutas del pasado.
Los primeros trayectos del Camino son de pendientes suaves y abundante arbolado. Cruza O Rego de Brandelos, el poblado y el rio de Amaral, entre la penumbra del amanecer, sufre la fuerte pendiente de Cimadevila, y se escandaliza una vez más del atentado por la construcción del Polígono Industrial de O Pino a la vera del Camino. Pasa bajo la gigante telaraña del ILS del Aeropuerto, nuevamente le sorprende que la autovía corte el Camino, y no puede dejar de preguntarse cómo en las inmediaciones de la gran meta se permiten estos atentados.
Por fin Lavacolla. El peregrino se acerca a la iglesia parroquial, y cruza el pequeño arroyo, al que la tradición le ha otorgado un importante papel en la historia de la higiene. Según la guía Calextina, Lavacolla deriva de "lava colea", donde los sufridos peregrinos se levaban sus mismísimos, ayudando a paliar las insuficiencias higiénicas de la época, que intentaría completar el ínclito botafumeiro.
En dirección al pequeño núcleo de Vilasantar, el peregrino sufre la última cuesta, y en paralelo con la carretera que lleva a Santiago, cruza en San Marcos el Centro de TVG. O Monte do Gozo le trae los recuerdos de las grandes concentraciones que pisaron su hierba: Con Juan Pablo II en 1982 y 89, que se rememora en 1993 con un gran monumento que corona la colina; también con frecuentes y masivas reuniones para escuchar fervorosos panegíricos políticos con cierta tendendcia al endiosamiento de personas, o grandes concentraciones juveniles para escuchar los sonidos distorsionados de sus ídolos musicales, como recientemente los de Bruce Springsteen. Pero la verdadera razón del gozo es que se ve, se palpa, se siente el espíritu de Compostela.
La emoción de la meta le embarga . El día a día, el paso a paso, siguiendo siempre la flecha, lo han llevado a buen fin. Con frecuencia los peregrinos, de rodillas, entonaban el "Te Deum" con intensa emoción, y otros brindaban con vino. El opta por posponer el brindis para la llegada.
Los últimos metros se recorren lentmente. En San Lázaro, la actual Dirección Xeral de Montes se ubica en el trnsformado antiguo hospital de Leprosos. Pasa al lado de la capilla de San Lázaro. Cruza la rúa de San Pedro, Casas Reais, Plaza Cervantes, Azabachería, y bajo el Pazo de Gelmirez, con emoción contenida, pisa las piedras del Obradoiro. Contempla el espectáculo de su noble grandeza. Como si fuera la primera vez. El hormiguero humano se siente acogido, como si cada uno estuviera en el salón de su casa. Se siente el calor de esta Patrimonio de la Humanisdad, que penetra hasta la médula. Compostela responde fielmente a cualquiera de las interpretaciones etimológicas: "El campo de la estrella" que indica a Teodomiro el lugar en el que está la tumba del Apóstol. Es la compostela de la leyenda. Bajo otra interpretación, el Códice Calextino cuenta la historia de una mujer llamada "Compostella", seguidora de las predicaciones del Apóstol. Es la Compostela de la Fe. Para otros la etimología responde a la pequeña villa "compuesta", "id est bene composita", la Compostela bonita, Patrimonio de la Humanidad. Como se puede ver, cada una de sus interpretaciones etomológicas tienen una proyección de largo recorrido
El peregrino se aproxima al Palacio de Raxoi, y respetuosamente contempla durante cinco minutos el dedo solemne de la catedral que señala el cielo. No entra al interior.
Se desprende de la mochila, ya no sigue la flecha, y recupera en su interior a Antonio Machado: "Caminante, son tus huellas / el camino y nada más. /Al andar se hace el camino / y al volver la vista atrás / se ve la senda que nunca / se ha de volver a pisar".

viernes, 4 de diciembre de 2009

ARZUA - PEDROUZO






17/909




El peregrino ha caído en la tentación. La mochila se la llevarán a Pedrouzo por el módico precio de 4 euros. Ligero de carga, asido a su bastón, se pone a andar con alegría, con esperanza. El fin está cerca. Pero no es el fin apocalíptico, el fin del "dies illa, dies irae". No. Es el fn hacia laresurrección, hacia la regeneración. Es la meta.


Atrás queda Arzúa, en la que el Calixtio sitúa el milagro del peregrino que pidió un pedazo de pan a una mujer cuando lo estaba cociendo. No se lo quiso dar, y el pan se convirtió en una piedra. La leyenda le provoca un soliloquio en el que hace analogía del ser humano que no comparte, que no se entrega, que no ejercita su generosidad con los demás, termina convirtiéndose en un coraz´´on de piedra. Conmo el pan de la poco generosa mujer.


El camino transcurre entre pendientes suaves que limitan las caprichosas curvas de pequeños riachuelos: Rego raído, regueiro Ladrón, río Lengüello, rego do Igresario.rego da Abelenda...


A la vera del Camino asoman prqueñas explotaciones ganaderas, estabuladas unos, al descubierto otras. Los cencerros desgranan notas sueltas en el aire. Es la antesala de ese pproducto tan familiar, tan artesanal: El queso de Arzúa.


En le horizonte, paisaje de aucaliptos, mahizales, pastizales. Con frecuencia el Camino cruza la carretera de alta cappacidad, sin ninguna esppecial señalización, lo que por una parte supone un añadido de inseguridad, y por otra un atentado a su virginidad imposible. Es un golpe a su inocencia, una burda violación, un ataque a su inocente "enxebrismo".


Santiago está cerca. En el alto de Santa Irene, coronada por su rústica capilla, Santiago se huele, se siente. Lo anuncia la lluvia diminuta, pero intensa, que viene amenazando desde las primeras horas. El peregrino cubre su cuerpo con el impermeable, y busca la protección de los eucaliptos. Atrás, y sin despertar especial interés, queda el monumento al falangista

ariano Sanchez Covisa, muerto en 1993, haciendo una peregrinación con la Falange.


La lluvia pertinaz e "in crescendo" reduce la perspectiva. En su compañía, el peregrino se adentra en Pedrouzo, un pueblo que se ha quedado a medio camino de ciudad. Algo así como "ni chicha ni limoná". Pedrouzo dejó de ser un pueblo, y no llegó a ser ciudad. Urbanismo de quiero y no puedo. Tiene, en lenguaje analógico, la estética vulgar del nuevo rico. Pero Santiago, el Campo de la Estrella, ya está cerca.
















martes, 1 de diciembre de 2009

PALAS DE REI - ARZUA

16/9/09
El peregrino inicia la nueva jornada a las 6,30 de la mañana, cubierto por el manto de la noche, en un continuo subir y bajar. El ruido de los motores y las luces testimonian que el Camino transcurre próximo a la carretera que comunica Lugo con la capital.
La luz de la mañana nos alumbra un nuevo paisaje. El roble pasa a segundo plano, y los bosques de eucaliptos cogen el protagonismo, semejando una gran muchedumbre de figuras hieráticas, verticales, como si hubiesen salido de los pinceles del Greco.
Los pueblos de Leboreiro y Boente presentan un rostro cuidado, limpio, agradable. un reflejo de la Galicia que todos queremos, de la Galicia bonita.
Pasado Casanova, en linea con el río, un desvío lleva al castillo de Pambre, cuya visita el peregrino deja para otra ocasión. El Camino se cruza reiteradamente con las arterias serpenteantes de pequeños ríos, que pueblan el paisaje fértil y generoso: Rego Ruxiam, río Pambre, río Seco, río Furelos, Catasol, Boente, Ribeiral, Iso...
El altiplano que nos acerca a Melide abunda en testimonios de la sangría del campo. En una tierra aparentemente fértil, un gran manto de "toxos, xestas e queirugas" a lo largo y a lo ancho testimonian el rostro envejecido de la Galicia inerte, de la Galicia instalada en la ambición tibia de un futuro desdibujado. En esta tierra día a día el campo es la expresión de una progresivo erosión humana. No ha encontrado caminos de futuro, y las viejas casas de piedra, los viejos tejados están devorados por la erosión del tiempo. Es el esqueleto de una tierra que ha perdido el tren.
Al lado de este ancho paisaje de "toxos, xestas e queirugas", el peregrino tropieza con la presencia del Polígono Industrial de Melide, perturbando el corazón plácido del Camino. Habiendo tantos metros cuadrados de suelo infrautilizado, se pregunta quién habrá sido el genio pensante que decidió unir conceptos tan incompatibles: Polígono Industrial - Camino. Muchas veces oyó decir que la política es "el arte de lo posible". Cuando ese "posible" se ejecuta sin una pequeña dosis de sensibilidad artística, se convierte en un ejercicio de vulgaridad. Piensa que desgraciadamente, el lenguaje político se aleja cada día más de la cultura, incluso del sentido común. La presión, que obliga a decisiones rápidas, que produzcan efectos inmediatos, las aleja del principio de ponderación, del principio de equilibrio, en definitiva, las aleja de la armonía artística.. Con frecuencia los políticos no pretenden tanto los buenos efectos de sus actuaciones, cuanto los efectismos, los efectos especiales. Antes que el medio plazo, el plazo corto.
Melide recibe al peregrino con el murmullo acogedor del río Furelos, la iglesia románica de San Xoan, cruza el centro de la ciudad, y se despide a la sombra de la capilla del Carmen.
El párroco de Boente, emulando la imagen de los restauradores que invitan al pasajero a disfrutar de sus manjares, invita a los peregrinos a entrar en el santuario de Santiago, contemplar el crucero y la fuente de la Saleta, todo ello en el marco de un cuadro esmeradamente cuidado.
El peregrino se detiene en Ribadisco de Baixo. El mesón inmediato al albergue es una tentación, a la que sucumbe. Deposita su mochila, se toma una caña de cerveza, y espontáneamente conversa con un grupo de granadinos, que entre broma y broma, viven la jornada con envidiable humor. La España del sur contagia a la España del norte.

jueves, 26 de noviembre de 2009

PORTOMARIN - PALAS DE REI

15/9/09

El peregrino inicia la etapa , como es habitual, rumiando la cuesta del monte San Roque con sus pies aún doloridos. Los inicios de cada etapa requieren algunos momentos de introspección y recogimiento para activar su íntima convicción y poder rezar el "sí puedo". El cielo despejado, salpicado de algunas estrellas, azul obscuro, y unos puntos luminosos en el horizonte recuerdan los cuadros intimistas de Zurbarán. El bosque de robles que le hace el puente al peregrino, alineados al borde del camino, ponen en el ambiente un toque de disciplina militar. Son los momentos de la puesta a punto, de tensionar los músculos.

Las etapas del camino transcurren entre puntos urbanos protegidos por las laderas de la montaña, y surcados por sus ríos. Consecuencia de ello, las entradas y salidas de estos enclaves se corresponden con fuertes pendientes de subida y bajada.

Ah...por fin el altiplano. Grandes maizales y bosques de coníferas protagonizan el paisaje. El zig-zag del camino hacia Palas de Rei transcurre próximo y se cruza frecuentemente con la carretera general. Es como una violación de su virginidad. Son cruces irrespetuosos, que traicionan su dignidad tradicional, atacan su íntimidad. El peregrino cansado se ve obligado a cruzar vías asfaltadas de alta capacidad que perturban y desdibujan la genuina esencia del camino.

El viajero se encierra en la cápsula de sus pensamientos. Piensa que los seres humanos dirigen las miradas hacia fuera el mayor tiempo de sus vidas, y apenas miran hacia dentro. El ser humano invierte mucho tiempo en definir lo que ve, en moralizar sobre lo que debe ser, pero no se conoce a sí mismo. apenas practica el ejercicio de la sabiduría socrática y platónica de "nosce te ipsum".

Nuestro personaje se ha jubiliado hace unos meses, porque el dedo del sistema determina que ha cumplido la edad reglamentaria. Y es consciente de que ello significa un punto y aparte en su vida. las inercias se estremecen. Tiene la conciencia de que ha llegado a un fin de estación. Necesita recoger urgentemente el equipaje, para no perder el siguiente enlace. Urgentemente, porque el tiempo marca inexorablemente el compás. Necesita hacer un profundo ejercicio de introspección, mirar a su horizonte interior, desempolvar rincones adormecidos, y reinventar su paisaje vital. Es un buen momento en la vida de poner todo sobre la mesa, echar a la basura lo caduco, lo inútil, la costra que se ha creado con la inercia del día a día. Es el momento de poner en acción la viveza intelectual, desechar viejos discursos, refrescar ideas, armarse de libertad en su pensamiento. Piensa que es el momento de un limpieza general en su vida y de intensificar la higiene mental, de fortalecer su yo creativo frente a las pautas preestablecidas. En definitiva, piensa que es importante elegir bien la dirección de la futura estación, la del fin de viaje.

Bajo el impulso de su pensamiento, en su interior se sentía el "Hombre Nuevo" de San Pablo, creando su camino, el camino de Antonio Machado: "Caminante, no hay camino/ se hace camino al andar".

El Camino de Santiago es sin duda el rostro genuino que Galicia presenta ante las culturas de la tierra. El peregrino ha sido testigo de reiterados flases que se han definido recientemente como ejemplos de "feismo" en los sucesivos núcleos rurales que ha ido cruzando. Tenía la sensación de que las administraciones le habían dado la espalda a este inimitable fenómeno cultural, con el riesgo de que este inmenso movimiento de masas pasara a ser una moda pasajera. Sin embargo ha podido constatar puntos del camino en los que sí se han implicado las administraciones y los vecinos residentes, ofreciendo al peregrino un rostro de Galicia bonito, propio, acogedor. La cuidada puesta en escena de Castromaior, Ligonde, Airexe testimonian que las administraciones están haciendo algunos esfuerzos, aunque no los suficientes, en poner en valor esta esplendida tarjeta de presentación de esta tierra, que le ha regalado la historia.

Cruza Lestedo, y contempla el pequeño templo barroco de Santiago con su crucero que donaron los Ulloa, mientras los nichos del cementerio asoman directamente al camino. Fe, tradición, muerte íntimamente unidos, íntimamente familiares.

El peregrino llega a la plaza central de Palas de Rei, en la que una banda de gaiteiros ameniza el bermuth. Son las fiestas patronales del "Ecce Homo". Normalmente las fiestas llevan la advocación de un santo o una denominación estrictamente lúdica. Betanzos, por ejemplo, honra a San Roque con el lanzamiento del Globo, y honra a Baco en la romeria de los Caneiros. La celebración del "Ecce Homo", "he aquí al hombre", tiene los ingredientes de una escenificación teatral, con los cuadros de una sociedad en decadencia: La inhibición de la justicia (Pilatos se lava las manos), la casta socerdotal instalada en la corrupción y el poder, alentando a la chusma popular que necesita el espectáculo sangriento. En el centro del cuadro escénico la víctima de todos estos desajustes, el "Ecce Homo", el holocausto.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

SARRIA - PORTOMARIN

14/9/09
El amanecer del lunes despierta cubierto por una intensa niebla., el peregrino desde la base de la ciudad inicia la subida a la colina que domina la población, y se incorpora al camino, por el que ya transitan otros desconocidos compañeros de viaje. Cruza a la vera del convento de la Magdalena, solemnemente asentado en el coto del castro.
Sarria, soñolienta, se queda atrás. El Peregrino cruza el río Pequeno sobre un sencillo puente de madera, y nuevamente inicia una esforzada cuesta entre la penumbra del amanecer y bajo la sombra protectora de robustos robles. El lento paso a paso coge aliento del suave murmullo del bosque animado. La dura cuesta obliga a abrir la espicha del oxígeno. El bastón del peregrino, al compás del golpe seco de su base metálica, lleva el ritmo. Es la batuta del caminante que marca el compás: uno - dos, uno - dos. Ese vivo símbolo de mando, en manos del peregrino, impulsa un íntimo sentimiento de autoridad, le hace sentirse dueño de sí mismo.
Superada la esforzada cuesta, procede cambiar el compás, es preciso un nuevo desarrollo: Tac, un - dos - tres; tac, un - dos - tres. Al amanecer el peregrino contempla los campos cuidadosamente cultivados, paisaje de maizales y pastizales, mientras el camino bordea la autovía y la vía de ferrocarril. Un tren mercancías perturba la tranquilidad de las primeras horas de la mañana. Piensa que ama la historia, que es la fuente de lo que somos, y con su esfuerzo, paso a paso, día a día, transforma en vida propia parte de esa historia. El campesino también ama la naturaleza, pero la naturaleza domada. Es un sensible pedagogo que la acaricia y la disciplina. Vive de ella y para ella. El campesino sabe que la naturaleza salvaje provoca emociones salvajes, no controladas. Su simbiosis con la naturaleza solo es posible practicando el arte de la modulación, mezclando su energía, su fuerza, su emoción, con la tierra. Lo que se sustenta en el esfuerzo, perdura, porque es algo propio, proyecta parte del propio ser sobre las cosas. Las emociones incontroladas, vienen y van. La emoción del esfuerzo está siempre próxima. Los serenos maizales que tiñen de verde la superficie del altiplano es el fruto entrañable del esfuerzo del campesino, mezcla de inteligencia, tradición y voluntad.
El peregrino supera Peruscallo, camino de Cortiñas, entre robles majestuosos, y sencillas cruces construídas con alambre de pincho que semejan sucesivas coronas de espinas. Asoma la Ribeira Sacra en su vertiente norte, en la que aún no aparecen los primeros viñedos, que sí lo harán en la inmediaciones de Portomarín.
El peregrino cansado afronta la pronunciada bajada hasta el río Miño. El embalse de Belasar en su extremo norte, a los pies de la ciudad, tiene el nivel de agua bajo, y puede ver el flaco esqueleto de las viejas edificaciones anteriormente cubiertas por las aguas. En medio de la ciudad, la iglesia de San Nicolás tiene el perfil de un severo templo-fortaleza. En el escaparate de una tienda de subvenires se dibuja la planta de un pie cubierta de ampollas y tiritas, y la leyenda: "Este es el camino que lleva a la gloria". El peregrino reflexiona qué gloria está buscando para elegir el camino. Pero siempre con el esfuerzo. Como el campesino.
Mientras descansa, hojea el libro de Schoppenhauer "El amor, las mujeres y la muerte": "El mundo es un campo de batalla, en el que los seres están sometidos a una lucha tenaz y permanente para sus destrucción y la defensa de su existencia. La voluntad es el motor de la vida y del universo. La voluntad como esencia de las cosas es una fuerza viva, un esfuerzo permanente para existir y para aumentar el deseo de vivir y la vida misma". Sí, a esa voluntad de vivir, pero sin sumergirse, como el antedicho pensador, en el más agudo de los pesimismos y en su aniquilarse en la nada.. Voluntad de vivir bajo la guía permanente de una inmensa sonrisa vital.

viernes, 20 de noviembre de 2009

TRIACASTELA - SARRIA



13/9/09



Son las seis de la mañana. El peregrino inicia el trayecto Triacastela - Sarria. A los primeros pasos tiene que elegir entre la ruta de Samos o la ruta de San Xil. En compañia de un joven austríaco se decide por la variante de San Xil. En un mal inglés intenta comunicarse con su improvisado compañero, que inició su recorrido en Lourdes. Una docena de peregrinos siguen la misma ruta, quedan atrás las tibias luces de la ciudad, y se internan en la sombra profunda de la noche. A esas horas de la mañana no se oye ninguna palabra de la lengua de Cervantes, haciendo honor al perezoso despertar de este pais. El peregrino se deja acompañar durante una hora del joven que, con las piernas bien entrenadas, cual Indurain, a mitad de montaña despega en solitario, desapareciendo entre las penunmbras de la noche. Las linternas alineadas simulan el misterio tenebroso de la Santa Campaña. Los lamentos los pone el murmullo tenue del pequeño río Valdescuro, que camina al encuentro del rio Oribio. Obscuridad y río es la simbiosis de Negra Sombra, es la íntima fusión de esta tierra: "Si cantan, es ti que cantas,/ si choran es tí que choras,/ i es o murmurio do rio/ i es a noite i es a aurora". El bosque hace más intenso, más penetrante el vacío sombrío de la noche.


Los puntos que son origen y destino de cada etapa se asientan frecuentemente a la vera de un río. Ello hace que el final de cada recorrido sea una pronunciada pendiente hacia abajo, y el inicio por la mañana, una cansina cuesta hacia arriba. El kilómetro y medio desde A Balsa a San Xil es intenso, costoso y pronunciado. A medida que se abre la tenue luminosidad del paisaje, el peregrino pericbe el aliciente acogedor de los bosques de castaños y robles, que se han adueñado de las laderas del monte de Santa Irene.


A ritmo y paso a paso, conquista el altiplano desde donde contempla el monte Oribio. Al fondo de la ladera, el valle está cubierto con una inmensa sábana de niebla.


De momento, la cuesta que queda atrás aun no ha hecho mella en las piernas, por lo que recorre el corto altiplano, camino de Montán con alegría, disfrutando en solitario de la sueve brisa que le acaricia al amanecer. Bajando hacia Montán se introduce en la niebla, distinguiendo entre penumbras pastizales, robles, castaños....Es domingo, y el amanecer despierta en profundo silencio, solo perturbado por el cencerro de algún ganado vacuno madrugador. Las pequeñas aldeas duermen bajo el envoltorio de los intensos olores de las cuadras.


El peregrino siente la protección de nobles robles y castaños, que le hacen el puente y sombrean el camino de subidas y bajadas, en zig - zag.En las proximidades de Sarria manchan el paisaje extensos mantos de maizales.
A la entrada de la ciudad, en una parada de bus instalada por la Diputación Provincial, algún gracioso dejo huella de su ingenio: "...puta....provincia. de Lugo".


El peregrino cruza el puente del rio Sarria, percibe en la ciudad ambiente dominguero y festivo. Se instala en su hotel y se dispone a disfrutar de una tranquila jornada urbana. Son las dos de la tarde.



miércoles, 18 de noviembre de 2009

O CEBREIRO - TRIACASTELA

Dia 12/9/09




Son las siete de la mañana, y empieza a amanecer. O Cebreiro es el abrazo tierno, delicado, auténtico de bienvenida a Galicia. Es un pequeño salón plagado de símbolos culturales. Es un rincón entrañable que exhibe la sencilla nobleza de lo autóctono.

Desde este ovillo inicial, arranca el hilo tortuoso del camino que paso a paso, día a día, irá cubriendo el peregrino. Pero... ¿qué es el camino? Esta realidad espacio temporal concreta, la interioriza, la abstrae. Tiene conciencia de que está haciendo EL CAMINO. Se siente más próximo al verso de Antonio Machado que a la gélida y austera concepción de Monseñor Escribá de Balaguer. Para Monseñor, el camino es un trazado predeterminado, un ejercicio puro de voluntad, un acto permanente de fe, sin preguntas ni respuestas. Para el poeta, el CAMINO es un permanente acto de creación, un ejercicio constante de puesta a punto y reajuste del propio proyecto vital: "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar". Los proyectos se construyen en el marco del discurso concatenado de preguntas y respuestas.

Los tres grandes referentes occidentales de las peregrinaciones tienen soportes propios. Jerusalén es el impulso de la fe en torno a un hecho histórico, a un hecho espacio temporal. Roma represente la gran superestructura social y política que se ha derevado de ese hecho histórico. Lo abarca todo, y todos los caminos llevan a ella. Santiago es el mito, el milagro enterrado en la penumbra de los tiempos. Jerusalén es FE, Roma es ESPECTACULO, Santiago es CULTURA, POESIA.

El peregrino cruza el pequeño pueblo de Liñares, donde asoman algunos elementos de típico feismo rural. El alto de San Roque está coronado por el monumento al Peregrino. Visita a pocos quilómetros la pequeña iglesia de Hospital de la Condesa, que conserva huellas atemporales de los siglos VI, XI, XVI y XVIII. El peregrino cruza el Padornelo y se adentra en el altiplano del Alto de Poio. La solemne grandeza del paisaje transmite el espíritu de los Ancares. Montañas de bellas y sueves curvas, gragantas profundas, piel de inmensos bosques con manchas de pastizales.

Avanza a ritmo con sus soliloquios, y desgrana, paso a paso la ruta. Pasando Biduedo, contempla el monte Oribio. El goteo de peregrinos es constante y sostenido. La cultura europea convive armónicamente con los olores fuertes de los purines rurales. Los peregrinos, hijos de Babel, se sonríen unos a otros, se saludan, gesticulan reverenciandose. Es el espíritu del camino: Mentes abiertas, complicidad, proximidad. Los peregrinos no compiten entre sí, compiten consigo mismo. Cada pregrino es su propio reto, su propio desafio.

Hacia la una del mediodia el peregrino inicia la bajada a Triacastela. La montaña le empuja. De golpe han desaparecido del paisaje las manchas rojas, los "escornacabras", el toque frívolo del paisaje. En las proximidades de Triacastela aparece la reciumbre del paisaje autóctono: Castaños y robles. A las puertas de la ciudad el peregrino es recibido solemnemente por tres guardianes, tres castaños centenarios, que proyectan su inmensa sombra sobre la ruta.

Triacastela es por autonomasia, el CAMINO. Es en esencia una calle, "a rúa do peregrino", embellecida a su izquierda por el ábside románico de la iglesia de Santiago. A la vera del río Oribio es secilla, acogedora, silenciosa.

martes, 17 de noviembre de 2009

A SANTIAGO ME VOY CAMINANDO....



Dia 11/9/09


EL PREAMBULO







Entre el abrazo susurrante del Caurel, el candidato peregrino llega a Piedrafita. La tarde es soleada. Decide sacudirse la pereza y recorre los cinco kilómetros hasta el alto de O Cebreiro, siguiendo la carretera que une los dos enclaves. Es un preámbulo, ejercicio de precalentamiento. El recorrido está marcado por una cuesta fuerte y endurecida por el asfalto.

A medida que avanza, contempla las montañas serenas, suaves y potentes. Al fondo, la serpiente de vías de alta capacidad, exhibición de desafios técnicos, insinúan la volátil participación de Galicia en el progreso.

Inmensa alfombra de verdes matizados a los pies del peregrino. Siente frente a frente el rostro de un Caurel expléndido y generoso. La rica variedad de la flora se completa con la insitente mancha roja del "escornacabras" que representa la coqueteria pura y vacía. Entre "carballos", "castiñeiros", "amieiros", "xestas" e "toxos", el "cornabude" exhibe sus pendientes rubies de racimo, sus labios intensamiente rojos. Un paisano, que se curzaba por alli, le sentencia al peregrino: "Cando o escornacabras está cheo de bolas roxas, é ano de neve".¿ E por qué hai tanto escornacabras?" Non o sei. Só sei que no sirve para nada. Nin para leña".

El peregrino continúa su camino. El paisaje relaja su mirada vespertina, que paso a paso, a la vera del asfalto, va superando la costa cansina, y se interna en el alto de O Cebreiro.

Empieza a obscurecer.Las pallozas invitan al recogimiento. El viaje ha empezado.

lunes, 11 de mayo de 2009

VUELCO VASCO

El entorno de la violencia provoca protagonismo. Los focos violentos son manchas rojas, impactantes en el plano de cualquier mapa.

Los españoles estamos saturados de la cuestión vasca. Saturados del plan Ibarretxe, del PNV, de la kale borroka, de ETA, de la iglesia vasca...Hemos soportado un sobredimensionado volumen informativo de ese foco de tensión que eclipsó con frecuencia la proyección de otras parcelas del mapa nacional.

Nuevo ciclo, nuevos tiempos. Este Gobierno tiene que demostrar que sabe administrar estos nuevos tiempos. Son los tiempos de aplicar pedagogías pausadas, que vayan diluyendo las fronteras mentales que han aportado a la atmósfera de ese país vientos viciados, tensiones, espacios de libertad muy reducidos. Higienización paulatina y gradual que recupere para la sociedad el sentimiento de libertad. Que la iglesia vasca desaparezca en favor de la iglesia católica y universal, sin colores litúrgicos diferenciados. Una Iglesia con apellidos ha perdido su esencia que es la catolicidad. Durante muchos años, las estrategias dominaron y anularon la autenticidad pura de las ideas. Y cono consecuencia de ello tenemos la sensación de que con frecuencia las pistolas anidaban muy cerca de los crucifijos. Muerte y resurrección en connivencia. Esperamos también que se recuperen para los primeros planos tesoros intelectuales, ocultos en los últimos tiempos en el trastero cultural: Miguel de Unamuno, Pio Baroja, Caro Baroja, Blas de Otero, Agustín Ibarrola...

Esta es la esperanza. El Partido Popular hizo sus deberes. Queda la difícil obra del Gobierno. Pero es posible. El momento puede traducirse en Historia de primera, o un ciclo intrascendente. Depende cómo sea capaz de perfilar eso que se ha llamado "el arte de lo posible", la política.

lunes, 13 de abril de 2009

CAMBIO DE GOBIERNO


No voy a hacer ejercicio de crítica preconcebida. A un Gobierno se le juzga por sus resultados globales, por los hechos cuantificables. Sin embargo me pone en guardia poner al frente de los complejos objetivos del país un Gobierno más político que técnico. Porque presumiblemente se buscan más identidades con un Presidente, que hasta la fecha ha demostrado muy pocas cosas, a golpe de tácticas mediáticas, que verdaderas soluciones a los preocupantes problemas del país.


Solo quisiera hacer dos apuntes. Me preocupa el cambio en el Ministerio de Cultura. Se ha sustituído un Ministro de visión global, equilibrada y profunda del hecho cultural, por una ministra, cuyas capacidades no pongo en duda, pero que invita a sospechar que se intenta poner en órbita el rostro del mundo del cine, de incuestionable eficacia electoral. Cultura viste con criterios estrictamente electoralistas. Cultura con minúscula.


Otro apunte: Me alegro que José Blanco tenga la oportunidad de gestionar una importante parte del Presupuesto. Hasta la fecha, este destacado personaje del panorama político español, solo ha demostrado que es un gran cocinero nacional, aunque de discurso pobre. El quehacer del día a día de José Blanco hasta la fecha era provocar un titular en la prensa a costa del PP, y pasar el resto del dia en su cocina, elaborando los platos a gusto del Presidente, trabajo que parece haber llevado a cabo con eficacia (aunque por supuesto, este hacer culinario no tuvo la proyección del hacer de Alfonso Guerra. Aquella era una cocina de Estado. Esta es una cocina "ad hoc").

Jose Blanco es gallego, y sustituto de la del Plan de Galicia de mier... A los gallegos nos gustaría repetir las palabras de Franco cuando le informaron de la violenta muerte de Carrero Blanco: No hay mal que por bien no venga. Que así sea.

jueves, 26 de marzo de 2009

Semana Santa, Aborto y Pena de muerte


Todos los años la Semana Santa nos asocia en nuestras profundidades las sombras tenebrosas de la muerte. Silencio, dolor, llanto...Infinitos matices y sensibilidades nos despierta la cultura de la muerte que la invade.


Pero, acompañando a este momento litúrgico, hay asuntos político sociales, que, por asociación, llevan adherida la sombra de la güadaña: La reforma de la Ley del Aborto, y el informe anual de 2008 de AI sobre la pena de muerte en el mundo.

El Gobierno esta a punto de tramitar un nuevo proyecto de Ley sobre el aborto, y Amnistia Internacional acaba de publicar un Informe sobre la pena de muerte en el mundo durante 2008. En ambos asuntos se pasea la sombra de la muerte, y por la propia naturaleza del asunto, se tiende a posicionamientos radicalizados, y frecuentemente poco reflexivas. Pero lo que siempre me ha llamado la atención es que en asuntos donde las actitudes deberian converger, los posicionamientos son contrapuestos, o posicionados con muy diferente intensidad. Regímenes que inducen a prácticas abortivas, mantienen en vigencia la pena de muerte. Posiciones radicalmente antiabortistas, mantienen actitudes tibias ante la lacra de autorización para matar.

El aborto es un asunto presente en todas las sociedades, con respuestas políticas y morales distintas y contradictorias. Pero escasamente tratado con la ponderación requerida. los responsables políticos y sociales tienen la obligación de dar respuestas a las demandas racionales de la sociedad con la adecuada exquisitez y proximidad a la sensibilidad mayoritaria de la calle. Hay unos supuestos previstos en la Ley a reformar, que siguen plena y evidentemente vigentes, a los que procede incorporar un mayor nivel de decisión a la voluntad de la mujer que opta por ese desenlace. pero reitero que los responsables políticos deben dar respuestas a la medida de la conciencia social. El Gobierno ha optado por poner el proyecto de reforma de la Ley en manos de una ministra que frecuentemente no se ha caracterizado por actitudes de progresismo equilibrado, por lo que el proyecto de reforma no está en las manos adecuadas.

Se ha querido fundamentar las posiciones de unos y otros en informes de expertos, lo que es una falacia. En un ámbito donde la ciencia no es precisa, los informes vienen condicionados por posicionamientos previos de unos y de otros. En este contexto, el método no es válido. ¿Cuándo empieza la vida, como diría un escolástico, cuándo empieza el "sui motio"?

Hay dos puntos del proyecto, que sin duda siembran inquietud en la sociedad: El tope temporal de gestión para optar por la interrupción del embarazo, y la libre opción de una niña gestante de 16 años al margen del consenso paterno. Estos dos extremos deben reajustarse.

Pero vayamos al otro extremo: Las tibiezas (religiosas y laicas) ante la aberrante vigencia de la pena de muerte. Países guardianes de los llamados Derechos Humanos, mantienen en su cuerpo jurídico la licencia para matar. Han traspasado a las instituciones el viejo concepto medieval del señor, dueño de vida y haciendas: Y es bien sabido que esa licencia para matar se practica con frecuencia bajo el impulso mezquino de intereses electorales. Para satisfacer, por así decirlo los coros instintivos de la masa en un circo romano. La pena de muerte es una fragante invasión del César en los dominios de Dios. Es triste que la beligerancia de la Iglesia haya sido tibia, nada comparable con la beligerancia ante el fenómeno del aborto. Dotar de capacidad jurídica que una decisión humana sea dueña de la vida de otro ser humano tiene un imposible encaje en el Derecho Natural. Es la expresión genuina de la Ley del Talion, o como acertadamente dijo el condenado Andre Thomas, "la pena de muerte cambia la justicia por venganza".

El hombre, que es falible y tiene capacidad de error, se permite una decisión con efectos irreversible, y cuyo posible error no es subsanable. En EEUU, por ejemplo, cuatro condenados a muerte fueron excarcelados por haberse demostrado su inocencia. ¿A cuántas víctimas de juicios injustos el cartero no llegó a tiempo?

La estadística en el mundo es escalofriante. En el 2008, ocho mil ochocientas sesenta y cuatro personas fueron condenadas a muerte en 25 países. China a la cabeza con 1718 ejecuciones, a tenor de los datos conocidos, y la sospecha de que puede ser mayor. Irene Khan, Secretaria General de AI manifiesta en el informe: "La pena de muerte es la forma más extrema de castigo cruel, inhumano y degradante. Las decapitaciones, electrocuciones, ahorcamientos, administraciones de inyecciones letales, fusilamientos y lapidaciones n o tienen cabida en el s. XXI". Y muchas de estas actuaciones incluyen espectáculos impúdicos.

La irónica contradicción es que hay países que permiten convivir el Domingo de Ramos cantando laudas a los Derechos Humanos con el ¡muera! de Viernes Santo. Y sin sonrojarse.



martes, 20 de enero de 2009

A Coruña: "Tanquam tabula rasa"


Los tiempos que vivimos en nuestra ciudad podriamos definirlos con la vieja expresion académica "tanquam tabula rasa". Tiempos sin ideas. Tiempos de baja intensidad, de deflación, como la crisis.


El largo ciclo que vivió esta ciudad en el inmediato pasado, estuvo marcado por un fuerte liderazgo que trajo consigo importantes dosis de ilusión en muchos ciudadanos, y estimuló el orgullo de pertenencia. Pero el perfil de ese liderazgo llevaba enraizado su propia debilidad intrínsica.. El ejercicio estelar del poder sucumbe a la tentación del egocentrismo. Los alcaldes estrella, como los jueces estrella, se instalan en un espacio exclusivo y excluyente, y carecen de capacidad para ejercer el poder en un marco de interdependencia, capaz de compartir responsabilidades. Durante 23 años, la ciudad fue como una isla, y no aprovechó las virtualidades de un fuerte liderazgo durante su largo recorrido, que hubiera supuesto para ella referenciar pautas de futuro para toda Galicia. Ejercicios de poder hechos a la medida del lider, y no a la medida de los intereses colectivos.

Tras Vazquez, vino Losada. Hemos pasado del pecado de comisión al de omisión. Como deciamos, esta nueva etapa es la del "tanquam tabula rasa" . Etapa sin ideas. No hay proyecto, no hay pautas definidas de actuación. El ciudadano no siente el impulso de una ciudad que se siente líder. Hoy apenas vivimos la espectación de las obras de la acera que cambia el frente del portal de nuestra vivienda.

La ciudad ha perdido ritmo de proyección. Solo el Plan Busquets se ha salido de esta atonia, más por la personalidad del profesional que lo ha diseñado, que por el impulso generado en la calle. La carencia de vías participativas, de implicación sectorial, ha provocado un documento alejado de la sociedad, desconocido del ciudadano, ajeno al mínimo debate. ¿Quién no recuerda el vivo dinamismo social durante el periodo de exposición del Plan del 84? Y como la historia suele repetirse, el resultado final puede recordarnos el destrozo del expléndido Plan Cort en 1942, por el Plan de 1948, que nos ha legado esos "joyas" urbanísticas, llamadas "cementópolis" como Zalaeta o el Agra del Orzan. O el mismo Plan de 1984, equilibrado en sus ofertas de espacios y zonas verdes, reducidos considerablemente en la reforma del 98.
Un ejemplo palpable de la flacidez de la actuación de nuestros dirigentes, se trasluce en la incorporación al entorno metropolitano. Es una incorporación tímida, de simple yuxtaposición, sin oportación de contenidos, y sin idea de proyecto. Lo que traducido, puede estar motivado por una significativa falta de fe en el proyecto metropolitano, o, como hemos dicho, por un défict de liderazgo, incapaz de provocar ámbitos de negociación. La obra de primer nivel logístico para la ciudad y su entorno, cual es el puerto exterior, sigue su curso, pero sin dinamizar apenas los que deben ser los elmentos complemetarios que pueden rentabilizar todas las virtualidades de esta cualifica infraestructura. Y el gran inductor de todo ello debe ser, sin duda, la parte que supuestamente va ser receptora de sus bondades, que es nuestra ciudsad.

En definitiva y para que se entiendan estas reflexiones: No estamos valorando que lo que se hace es bueno o es malo, se hace bien o se hace mal. Queremos decir que lo que se hace es manifiestamente insuficiente.